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MARKETING en Tapabocas

Marketing de mascarilla: cuando nuestro logo es parte de la protección

  • Las mascarillas se han convertido en un elemento de moda con unos diseños cada vez más elaborados
  • ¿Es buena idea aprovechar estos artículos sanitarios para promocionar nuestra marca?

Mascarillas quirúrgicas, mascarillas FFP2, mascarillas KN95, mascarillas de tela, mascarillas de seda… ¿Quién iba a decirnos a comienzos de este 2020 que nuestras conversaciones iban a girar en torno a un objeto que a casi todos nos resultaba tan ajeno? ¿Quién iba a imaginar que unos meses después iba a convertirse casi en un complemento de moda? Y, para centrarnos en nuestra especialidad, ¿alguien podía siquiera sospechar el potencial de una mascarilla como producto de marketing? Nosotros, desde luego, ni por asomo.

Nadie había invitado a las mascarillas a unirse a la fiesta de nuestra vida. Estamos seguros de que ninguno habíamos convidado tampoco al más cargante de la fiesta, ese que se hace llamar coronavirus. Ahora bien, el ser humano tiene una asombrosa capacidad para adaptarse y el marketing no iba a ser menos. Si la fastidiosa COVID-19 se ha colado en nuestro día a día y piensa quedarse unos meses más, nosotros vamos a recibirla con nuestra mejor mascarilla. Y para una marca, la mejor mascarilla es la que lleva su logo impreso.

Insistiremos una y otra vez: las estrategias de marketing deben vivir en el presente y vislumbrar en la medida de lo posible el futuro. Hoy todos estamos obligados a llevar mascarillas cada vez que salimos a la calle. Convivimos con ellas porque salvan vidas. Y son esta cualidad protectora y esta omnipresencia las esencias para generar una imagen de marca que tiene posibilidad de ser recibida por mucha gente.

La seguridad y el diseño de la mascarilla, claves

Por este motivo, grandes, medianas y pequeñas empresas han distribuido entre sus trabajadores mascarillas con su logo. Se trata de un artículo muy barato de hacer y que, si se dota de calidad y sensibilidad estética, llamará la atención de quienes la vean. Si generamos un diseño innovador y respetuoso, la marca conseguirá un impacto positivo por una inversión muy reducida.

Eso sí. Una mala gestión del marketing de mascarillas puede tener también efectos desastrosos. En ningún caso podemos permitirnos generar un modelo de máscaras que no cumpla con todas obligaciones sanitarias. Poner nuestro logo en una mascarilla que no proteja ocasionará un perjuicio brutal a nuestra empresa. Es vital que si asociamos este producto a nuestra empresa, lo hagamos siguiendo todos los requerimientos sanitarios.

Una muy buena opción, si es posible, es dejar su creación a los expertos en diseño. Llenar toda la superficie con nuestro logo o colocarla de un modo antiestético, genera un impacto agresivo. Seamos elegantes. Transmitamos sensaciones positivas, divertidas incluso. Pero no provoquemos la sensación de que estamos convirtiendo al portador en un hombre o mujer anuncio. Podría ser muy perjudicial.

Un ejemplo del buen uso de esto que hemos venido a llamar marketing de mascarillas es Apple, que ha puesto su tecnología al servicio de su fabricación. Recientemente ha anunciado que su equipo de ingeniería y diseño industrial ha desarrollado una mascarilla compuesta de tres capas para filtrar las partículas entrantes y salientes.

Pero la compañía norteamericana ha ido más allá, y va a distribuir la primera mascarilla quirúrgica, aprobada por las autoridades sanitarias, que es completamente transparente. Con ello pretende solventar un problema generado con las máscaras tradicionales en personas con problemas de audición. De este modo, podrán leer los labios de sus interlocutores.

Acciones como estas son un ejemplo de cómo la innovación y la atención a las necesidades de ciertos colectivos genera una repercusión positiva. La información ha salido ya en numerosos medios. No hay mejor estrategia de marketing que asociar la marca a la solución de problemas. En momentos difíciles, como los generados por la pandemia del coronavirus, realizar acciones como estas posee una repercusión positiva con resultados muy favorables a corto, medio y largo plazo.

Quizá nuestra estrategia de marketing no nos permita hacer las inversiones que tiene la capacidad de realizar Apple. Pero la sensibilidad, el gusto estético y la imaginación están en manos de todos. La COVID-19 nos ha robado la posibilidad de ver millones de sonrisas por la calle. Sabemos que no es lo mismo, pero intentemos que ese logo que muestra la mascarilla haga las veces de la sonrisa que nos fue hurtada.

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