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6 Errores que comete el diseñador gráfico o web al presupuestar un trabajo

Créditos: Arturo García

Clientes que desaparecen sin pagar, proyectos cancelados, trabajos poco o nada rentables, multitud de horas trabajadas pero no cobradas… Son algunas consecuencias que puede sufrir un diseñador gráfico si comete ciertos errores. En este artículo te mostraré los errores que comete el diseñador gráfico más comunes y cómo evitarlos.

1. No cobrar una parte (o el total) por adelantado
Este es el error que comete el diseñador gráfico o web cuando trata con el cliente más común y seguramente más perjudicial. Cuando realizo el diseño de una página web suelo dividir el pago en dos o tres partes, normalmente cobro un 30% del importe total por adelantado, el otro 70% lo cobro una vez que la web está acabada y el cliente ha dado el visto bueno, si la web es muy extensa suelo incluir un pago intermedio.
Otro caso totalmente diferente es el diseño de logotipos, identidades corporativas, diseños publicitarios, etc. en los que el valor añadido reside en la idea que aportas y la dificultad radica en el proceso necesario para llegar hasta dicha idea. Imagina este caso, un cliente te pide el diseño de un anuncio publicitario para un modelo de coche, en las condiciones se especifica que también te encargarás de crear un eslogan. El cliente quiere cancelar el proyecto. Te acabas de quedar sin ver un céntimo. Sin embargo él ya tiene tu idea.
Por eso yo cobro este tipo de trabajos íntegramente por adelantado.

2. No entregar el proyecto por partes
Imagina esta situación: Te contratan para un gran proyecto en el que tienes que diseñar el logotipo, la identidad corporativa y diseñar y programar la página web. Pides un adelanto del 30% del total para vivir más tranquilo, tal y como hablamos en el punto anterior, y empiezas a trabajar. Acabas el logotipo, acabas la identidad corporativa, te aprueban el diseño de la página de inicio de la web, te dispones a diseñar las páginas interiores pero… sorpresa, el cliente te llama diciendo que no tiene liquidez para seguir adelante con el proyecto. Se disculpa, te pide perdón, te cuenta lo mal que lo están pasando, intentas ser comprensivo y te resignas. Resultado: has realizado aproximadamente el 60% del proyecto pero solo has cobrado el 30%, a partir de ese momento vives con la incertidumbre de si cobrarás o no el importe restante. En el mejor de los casos el cliente te pagará cuando pueda, en otras ocasiones nunca llegarás a recibir ese pago y lo que es peor, sentirás la amarga sensación de saber que el cliente tiene el logotipo, la identidad y el diseño general de la web mientras que tú solo te quedas con una deuda pendiente y cara de tonto.
Si lo prefieres puedes emitir una única factura y especificar en ella cuando se va a cobrar cada parte, también deberías dejar claro en el contrato cuales son las condiciones de entrega y los plazos para los pagos. Con esta fórmula te aseguras de que vas a cobrar cada parte del proyecto antes de empezar con la siguiente. Si el proyecto no se completa al 100% sabrás que al menos has cobrado todo lo que has trabajado.

3. Ofrecer descuentos
Muchos diseñadores gráficos ofrecen descuentos a sus clientes. Personalmente no lo recomiendo por varias razones:
Los descuentos sientan precedentes: Una vez que hayas ofrecido un descuento al cliente no volverás a cobrarle el precio completo, la próxima vez que te encargue un trabajo esperará al menos el mismo descuento.
Los descuentos abaratan tu trabajo: Si ofreces a tu cliente un descuento del 20% para un proyecto puntual y luego te exige ese descuento para los demás trabajos que te encargue habrás abaratado tus tarifas un 20%, ese descuento ya no es un descuento, se ha convertido en la tarifa oficial para ese cliente.
Los profesionales bien considerados no ofrecen descuentos: Hay profesiones en las que los clientes tienden a pedir descuentos de manera habitual pero en otras ni se les ocurre.

4. Hablar demasiado (o demasiado poco) de tus tarifas
En este punto hay diseñadores a los dos extremos. Algunos se pasan la primera reunión con el cliente dando precios sin parar, mientras que otros parecen no querer decir nunca cuanto va a costar el proyecto.
Para los primeros: No des la impresión de que solo te importa el dinero. La primera reunión es para conocer el proyecto, al cliente, sus necesidades. No le des un presupuesto a la ligera, dile que tienes que hacer un estudio del proyecto, las horas y habilidades necesarias, etc.
Para los segundos: No des la impresión de que tienes algo que ocultar. Si pasa un tiempo prudencial y no das un precio el cliente empezará a pensar que no quieres hablar del presupuesto por alguna razón, seguramente creerá que le vas a cobrar mucho. Otra cosa, no tengas miedo de darle un precio, es tu trabajo, no vives del aire.

5. Cobrar demasiado poco
Cuando nos llegan las primeras oportunidades de trabajo tenemos la tentación de hacer lo que sea para que nos den el proyecto y muchas veces ofrecemos presupuestos excesivamente bajos. Por un lado no queremos asustar al cliente con el precio y por otro buscamos una ventaja competitiva dado que no tenemos muchas experiencia que ofrecer, así que finalmente ofrecemos un precio que está muy por debajo del de mercado.
Donde si puedes competir es en calidad. Si eres un buen diseñador y te sabes mover te aseguro que tendrás clientes, pero lo mejor de todo es que serán mejores clientes que los que tendrías ofreciendo diseño low cost. Valorarán más tu trabajo y pagarán mejor. Es una regla no escrita que el cliente que quiere pagar poco suele ser el que más exige. Cuando yo me encuentro con clientes así les explico educadamente que si su mayor preocupación es el presupuesto, seguramente no sea el diseñador que están buscando.

6. Consejo Extra: No trabajes para familiares y amigos
Todos lo hemos hecho, pero te recomiendo que lo evites en la medida de lo posible, cuando te quieras dar cuenta habrás cometido la mitad de los errores que comete el diseñador gráfico o web cuando trata con el cliente:
Generalmente los familiares y amigos esperan de ti descuentos o incluso que trabajes a cambio de unas cervezas.
Si se retrasan con los pagos en mucho más difícil llamarles la atención.
Cualquier problema dentro del proyecto trasciende lo profesional y se convierte en algo personal.
Harás cambios ilimitados.
Etc. etc. etc.

1 Comentario Deja un comentario

  1. claudia 1 septiembre, 2019 Subscriber

    genial gracias

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